Jota Rasgada, una oda al folklore segoviano

Actualizado: feb 10

Esta compleja pieza rinde homenaje al antiguo fandango castellano, pero también sirve de espejo de las costumbres y las tonadas que albergaba la tradición rural momentos previos al gran éxodo hacia las ciudades en España. El nombre de esta jota se debe al estilo popular "rasgao" de tocar la guitarra, que acompañaba a algunas de las piezas del repertorio popular segoviano.


Alan Lomax a su paso por la provincia de Segovia


Durante la segunda mitad del siglo XX, el éxodo rural rompió con la rueda de transmisión oral de las tradiciones de los pueblos, al llevarse las ciudades, a los jóvenes que debían darlas continuidad. Pero algunos lugares tuvieron suerte al poder registrar parte de este patrimonio etnográfico para la perpetuidad, gracias al trabajo de varios estudiosos y músicos del folklore. Es el caso de Alan Lomax, un estadounidense que recorrió durante meses buena parte del país recogiendo y grabando el folklore musical de pueblos enteros que luego plasmaría en el álbum Spain Folk Music para la discográfica Columbia.


En su paso por la provincia de Segovia, se centró en dos zonas: Vegas de Matute y Zarzuela del Monte. En esta última localidad, hubo una pieza que llamó la atención de Alan Lomax, la Jota de Arriba, por el protagonismo que brindaba a la guitarra y al cante. Pues en esa época este instrumento había sido relegado a un segundo plano por bandurrias y laúdes, sin olvidar la importancia indiscutible de la dulzaina en las festividades populares.



La Jota de la Rasgada recoge esta bella y elaborada melodía y recompone sus estrofas con diferentes tonadas, como la Ronda de Segovia cantada por Agapito Marazuela, y otras obtenidas de la tradición oral de toda España, formando así una pieza reconocible pero parcialmente nueva en su conjunto.


De la legua se conoce

La guitarra de los quintos

De la legua se conoce

Que cada clavija lleva

Un santo Cristo de bronce,

Un santo Cristo de bronce

La guitarra de los quintos


Yo te diré las que son

Las cuerdas de la guitarra

Yo te diré las que son

Prima segunda y tercera

Cuarta quinta y el bordón

Cuarta quinta y el bordón

Las cuerdas de la guitarra


Ya se va mi corazón

Ya se van los quintos madre

Ya se va mi corazón

Ya se van los que tiraban

Chinitas a mi balcón

Chinitas a mi balcón

Ya se van los quintos madre


La dijo a la del Pilar

La Virgen de la Fuencisla

La dijo a la del Pilar

Si tu eres Aragonesa

yo Segoviana y con sal

Yo Segoviana y con sal

La Virgen de la Fuencisla


Mi novia como lloraba

El día que me tallaron

Mi novia como lloraba

Y al verme en aquel madero

Soldado me declaraban

Soldado me declaraban

El día que me tallaron


La que echo Cristo en el alto

Allá va la despedida

La que echo Cristo en el alto

Gloria al padre Gloria al Hijo

Gloria al Espíritu y santo

Gloria al Espíritu Y santo

Y allá va la despedida

La letra, como se observa, tiene varias partes reconocibles, una primera que rinde cuenta a la guitarra, como es la alusión al "bórdon", que es el nombre dado a la sexta cuerda de la guitarra. La segunda estrofa en concreto es muy repetida en numerosas canciones de toda España, que evidencia las ramificaciones y conexiones de los diferentes folklores del país. Como es el caso del aragonés y el castellano, en alusión a la tercera estrofa donde conversan la Virgen del Pilar y la venerada Virgen de la Fuencisla de Segovia. Otras estrofas hacen referencia a la copla de los quintos, cuando los jóvenes del pueblo eran "tallados" -examen médico- para marchar al servicio militar, con la tristeza consiguiente de las mozas del pueblo.


Una danza improvisada


Este tipo de canciones sonaban en ocasiones en las tabernas y bodegas de los pueblos, donde de forma espontánea, se abría una competición de cante y de baile entre los mozos del pueblo, con un rasgado de guitarra que se acompañaba de todo tipo de menaje de cocina que pudiera servir para marcar el ritmo, como la botella de anís, las cucharas... Este carácter improvisado y competitivo se plasma en la coreografía montada por el Grupo de Danzas de la Pilarica, donde parejas o cuartetos de bailarines, con cierto aire teatral, se turnan para bailar pasos complejos y demostrar su habilidad en la danza tradicional.


Bibliografía: Porro Fernandez, Carlos A. (2010). Los registros sonoros de Alan Lomax en Castilla y León: Segovia. Octubre de 1952 (I). Revista Folklore 346, pp 111-123. Recuperado de http://www.cervantesvirtual.com/nd/ark:/59851/bmc4b4v6


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